Aprender inglés nunca ha sido tan accesible como hoy, pero la enorme cantidad de métodos a veces confunde más de lo que ayuda. La buena noticia es que existen principios universales que funcionan porque se ajustan a cómo nuestro cerebro realmente aprende. A continuación encontrarás una lectura que reúne las técnicas más efectivas, desde el comprehensible input hasta la motivación, la práctica contextual, el SRS y la mnemotecnia.
El comprehensible input (Krashen) es uno de los fundamentos más sólidos del aprendizaje lingüístico: recibir lenguaje ligeramente por encima de tu nivel, pero entendible.
Regla de oro: si entiendes el 70–90%, estás en la zona ideal.
El inglés tiene miles de palabras y estructuras, pero la mayoría de la comunicación diaria depende de un conjunto pequeño.